La valuación de empresas sigue siendo uno de los proyectos más recurrentes para muchas compañías. Sin embargo, en los últimos años el contexto económico y regulatorio ha transformado la forma en que se realizan y revisan estos análisis.
En GVS hemos estado conversando recientemente sobre uno de los temas que más interés está generando entre nuestros clientes: la valuación de empresas y las pruebas de deterioro.
Aunque se trata de ejercicios que muchas compañías realizan cada año por motivos regulatorios, el contexto reciente ha hecho que estos procesos se vuelvan más exigentes y estén sujetos a un mayor nivel de revisión.
En una conversación reciente, nuestros socios, Pablo Girón y Jorge Herrera compartieron algunas reflexiones sobre lo que estamos viendo en el mercado.
Uno de los conceptos que suele generar más dudas es el crédito mercantil (goodwill), que surge cuando una empresa, por adquirir otra compañía, paga más de lo que valen sus activos identificables. Ese diferencial se registra como un activo intangible y debe revisarse periódicamente para asegurar que el valor sigue siendo justificable.
El reto es que, en los últimos años, diversos factores han cambiado el entorno en el que se realizan estas evaluaciones. La volatilidad de los mercados, los riesgos geopolíticos y el impacto de eventos globales han influido en variables clave como las proyecciones financieras, las tasas de descuento y los múltiplos de mercado.
Uno de los conceptos que suele generar más dudas es el crédito mercantil (goodwill), que surge cuando una empresa, por adquirir otra compañía, paga más de lo que valen sus activos identificables. Ese diferencial se registra como un activo intangible y debe revisarse periódicamente para asegurar que el valor sigue siendo justificable.
El reto es que, en los últimos años, diversos factores han cambiado el entorno en el que se realizan estas evaluaciones. La volatilidad de los mercados, los riesgos geopolíticos y el impacto de eventos globales han influido en variables clave como las proyecciones financieras, las tasas de descuento y los múltiplos de mercado.
Además, muchas auditorías están adoptando revisiones más profundas, lo que implica que las empresas deben prestar especial atención a elementos como:
- la consistencia entre diferentes metodologías de valuación
- la solidez de sus proyecciones financieras
- la documentación de sus modelos de valuación

Como señalan nuestros especialistas, la clave está en anticiparse. Realizar análisis intermedios, revisar periódicamente los supuestos del modelo y mantener una comunicación temprana con los auditores puede ayudar a reducir fricciones en el proceso.
En un entorno donde las pruebas de deterioro están sujetas a una revisión cada vez más rigurosa por parte de auditores y a condiciones de mercado cada vez más cambiantes, contar con procesos sólidos y bien documentados se vuelve fundamental. Nuestro enfoque integra análisis profundo, claridad en la presentación y una implementación práctica que libera tiempo de los equipos internos y reduce riesgos de inconsistencias en auditoría. Al contar con la asesoría de GVS, las compañías obtienen una guía experta que transforma un proceso técnico y cada vez más exigente en un ejercicio claro, estructurado y orientado a la toma de decisiones.
En este contexto, en GVS continuaremos compartiendo cápsulas y contenidos sobre estos temas para acompañar a nuestros clientes en un entorno que, aunque más complejo, también abre oportunidades para fortalecer la planeación financiera y estratégica.

