El entorno económico en México durante 2025 se caracteriza por una combinación de inflación persistente, desaceleración del crecimiento y tensiones fiscales y regulatorias. En este contexto, las empresas enfrentan múltiples retos, y prepararse con estrategias financieras bien estructuradas es fundamental para resistir la volatilidad.
1. Inflación y política monetaria en tensión
A pesar de la tendencia descendente observada en meses recientes, la inflación anual en mayo alcanzó 4.42 %, aún por encima del objetivo del Banco de México. Los precios subyacentes, especialmente en servicios y alimentos, siguen mostrando rigidez, lo que ha complicado el proceso desinflacionario.
En respuesta, Banxico ha recortado su tasa de referencia en 50 puntos base en mayo de 2025, ubicándola en 8.50 %. El banco central ha advertido que cualquier nueva baja —como la que se podría considerar el 26 de junio— dependerá de cómo evolucionen las presiones inflacionarias.
Entre los riesgos externos que alimentan la inflación están el alza en los precios de alimentos y energía, derivada de fenómenos climáticos extremos y conflictos geopolíticos. Internamente, la volatilidad del tipo de cambio, impulsada por la incertidumbre post-electoral, también encarece bienes importados. Estos factores podrían hacer que la inflación persista durante el segundo semestre, complicando las decisiones monetarias.

2. Crecimiento económico a la baja
Las expectativas de crecimiento se han deteriorado de forma considerable. Se estima que el PIB de México crecerá solo 1.2 % en 2025, frente al 1.6 % proyectado a inicios del año. Esta desaceleración responde a una combinación de factores internos y externos.
En el plano interno, la actividad industrial se ha estancado, sobre todo en sectores como manufactura y construcción, afectados por menor inversión pública y trabas regulatorias. El consumo interno también muestra debilidad, reflejo de una inflación todavía elevada, tasas de interés altas y la incertidumbre generada por las elecciones. Esto ha impactado particularmente las ventas de bienes duraderos.
A nivel internacional, hay creciente preocupación por la revisión del T-MEC, en caso de cambios en la política comercial de Estados Unidos. La posibilidad de nuevos aranceles o exigencias en reglas de origen representa un riesgo concreto. Asimismo, la desaceleración económica global, encabezada por Europa y China, afecta las exportaciones no vinculadas con el fenómeno del nearshoring.

3. Riesgos fiscales y regulatorios
La situación fiscal de México se deterioró en 2024, cerrando con un déficit de 5.9 % del PIB. Aunque se proyecta una corrección a 3.9 % para 2025, esto implicará recortes en infraestructura, salud y seguridad, reduciendo el margen para políticas contracíclicas.
El panorama político tras las elecciones del 1 de junio ha generado inquietud. Con el Congreso ahora controlado por Morena, la aprobación de un recorte presupuestal significativo al INE y la baja participación del 13 % en la elección judicial han encendido alertas sobre la erosión de los contrapesos institucionales y un debilitamiento en la legitimidad democrática.
La respuesta de los mercados no se hizo esperar. Moody’s degradó la perspectiva de la deuda soberana a “negativa”, advirtiendo sobre el deterioro fiscal y la menor previsibilidad del entorno legal. Además, Pemex sigue siendo una carga financiera importante y el entorno regulatorio se percibe como cada vez más incierto, afectando sectores como energía, comercio exterior y justicia. Este clima incrementa la percepción de riesgo país, lo que podría encarecer el financiamiento tanto para el gobierno como para el sector privado.

El 2025 ha dejado claro que anticiparse vale más que reaccionar, el panorama económico que vive México exige más cautela financiera, visión estratégica y estar preparados ante posibles escenarios complicados. Las empresas que actúen con información y de forma proactiva tendrán mejores oportunidades para sortear los retos y aprovechar lo que venga. Hoy más que nunca, estar protegido con coberturas y derivados puede marcar la diferencia entre resistir un choque o quedar expuesto. Para una asesoría sin costo, contáctanos en admin@gvservices.com.mx o por WhatsApp al +52 55 2690 5302.

